Los tonos pastel transmiten calma, elegancia y un aire atemporal. Cuando eliges bien la paleta y la aplicas de forma coherente, el espacio se transforma: no solo se ve bonito, se siente especial. Aquí tienes una guía sencilla para combinarlos sin fallar.
Por qué funcionan los pastel
Reducen el contraste agresivo y generan armonía visual. En eventos, eso se traduce en fotos más favorecedoras y una atmósfera acogedora. Piensa en 3–4 colores: un principal (p. ej. rosa empolvado), un neutro cálido (crema), y dos acentos suaves (lila, verde salvia).
Mantén la misma paleta en todas las capas: fondo (backdrops), volumen medio (arcos de globos, flores), y primer plano (mesa, cartelería, velas). Así todo “conversa” entre sí.
Cómo combinarlos en tu montaje
Juega con texturas (mate, satinado, orgánico), proporciones (bloques grandes de color + detalles finos) y ritmo (repeticiones suaves). Evita mezclar demasiados tonos “candy” intensos en el mismo plano; deja que respiren.
Trucos rápidos: contrapón un pastel frío (azul cielo) con uno cálido (melocotón) y apóyate en neutros crema. Si dudas, menos es más.
Ejemplos de paletas
- Romántica: rosa empolvado, lila, crema, dorado pálido.
- Primavera: melocotón, amarillo mantequilla, verde salvia, marfil.
- Marina suave: azul cielo, verde agua, gris perla, arena.
- Minimal chic: blush, beige, blanco roto, champagne.
¿Quieres que diseñemos tu paleta pastel perfecta? Escríbenos con fecha, lugar y estilo y te preparamos una propuesta a medida.